La primera regla del equipo de travesía: liviano es seguro. Todo lo que cargás de más lo pagás en la subida y te lo cobra la bajada.
Lo innegociable: capas térmicas, cortaviento, guantes de repuesto, agua, y el kit de avalanchas (ARVA, pala y sonda) que en nuestras salidas está incluido y aprendés a usar antes de pisar la nieve.
Lo que conviene alquilar la primera vez: esquís con fijaciones de travesía y botas. Probar antes de invertir te ahorra errores caros.
Lo que podés dejar: la segunda cámara, la tercera muda y cualquier cosa que diga 'por las dudas' dos veces.