Salimos con pronóstico dudoso y volvimos con cuatro días de sol. La montaña es así: planificás para lo peor y agradecés lo que toca.
El grupo arrancó desparejo — dos con experiencia, el resto en su primera travesía — y esa mezcla terminó siendo lo mejor de la semana. En el segundo refugio ya había apodos para todos y en el filo del tercer día nadie quería bajar.
Datos de la salida: 42 km acumulados, 2.300 m de desnivel positivo, cero ampollas graves (récord) y un solo mate perdido en un arroyo.
La próxima fecha ya está en el calendario. Si venís sin equipo, avisanos: tenemos bolsas y bastones para prestar.